domingo, 19 de agosto de 2012


Un momento de silencio y luego hablo sin parar

He abandonado el blog por mucho tiempo y debo decir que sinceramente no tengo excusa, mas bien me sentí callada por un largo tiempo, sin mucho que decir. Aunque el "que decir" siempre esta en mi, se ausenta cada tanto para dejarme estar tranquila en paz. Nose se si debe ser en todos pero llega un momento en que los pensamientos cansan, molestan, te agobian. 

Esa vocesita que tenemos dentro que nos esta constantemente recordando que nos olvidamos algo, que algo nos molesta, que algo nos gusta, que debemos hacer el trabajo, que debemos descansar, etc. Un pequeño comandante de nuestro ser. Es extraño que esa vocesita seamos nosotros mismo...o no, ¿quien sabe lo que pasa en nuestro interior después de todo? Y no estoy hablando de nuestro interior "humano" sino el sensible el intelectual el por así decir almático, si es que esa palabra si quiera existe. Bueno este pequeño comandante me dejo varada un tiempo, a merced de mi propio ser. Y que sucedió, nada como era de esperarse, pero hablo de la nada absoluta. Me sentí sola desganada, deprimida incluso, pero luego me di cuenta: cuando Pinocho no obedecía a Pepe grillo todo le salia mal. Y es así, ignore por mucho tiempo esa voz, mis propios deseos y anhelos, ¿por qué? ¿Acaso la vagancia me había consumido por completo y me había dejado sin mi pepe grillo? jaja no lo se, quizá si, pero en el instante que me di cuenta de ello, comencé a cambiar recordando que era lo que quería, y abrazándolo fuerte para cumplirlo. Un cambio, de ambiente, de aires, de ropa, de peinado, de dibujo, de escritura. de ACTITUD. Asi empece nuevamente conmigo misma, y me encanto. Y por eso mismo vuelvo a escribir al blog porque volví a tener muchas cosas que decir.

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