miércoles, 16 de mayo de 2012




La vida un lienzo

Como el inicio del surrealismo con el Manifiesto Surrealista de André Bretón mi vida comenzó con un pequeño paso, tan disimulado como importante, sin saberlo al colocar en mi un lápiz y un papel mis padres me direccionaron hacia un mundo fantástico en el que mi imaginación tenia su lugar para desarrollarse expresarse exponerse. 

Quizá a esa edad tan temprana no lo entendía aún de que el universo de mi realidad comenzaba a transformarse con cada punto y linea del lápiz. Es cierto que cuando somos pequeños cada linea o cada figura casi bien formada es un logro enorme, y alabado por palabras de "muy bien hecho" como si fuéramos animalitos (quien dice que no lo eramos) y nosotros eramos alentados a seguir un camino por así decir correcto. Pero desde chicos sabíamos que las cosas no eran así. Quien no habrá dibujado las casas redondas o el piso color violeta o los humanos con miles de brazos. ..."No así no son la personas", ¿quien dice que no son así? ¿la maestra, tus padres, las sociedad? por algo dibujamos lo que dibujamos y decimos lo que decimos todo es por algo... y no por nada queremos hacerle mil brazos a las personas. Es ahí de niños cuando nuestra mente libre de la realidad impuesta y desatada del consciente colectivo es libre y se permite la expresión artística. Yo por mi parte nunca me permití que se me impusiera esa realidad, no por capricho o rebeldía, sino porque algo en mi me lo impedía. Así continué mi camino de lápiz y papel pasando por todas las figuras texturas colores que me llevaban a descubrir mundos que no podía creer. Luego mucho mas tarde la realidad hizo presencia y allí fue cuando el lápiz paso al espacio mas grande que el papel. Mucha mas libertad. Pero todavía sigo dibujando gente con miles de brazos, quizá de pequeña no tenia sentido pero hoy para mi tiene un gran significado.

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