miércoles, 2 de mayo de 2012



ExpoGatos 2012


Desde niña mi fascinación por los animales era obvio, los amaba y especialmente adoraba a los gatos. Incluso antes de tener uno me encantaba dibujarlos y perseguirlos en las plazas. No fue casualidad que se convirtiera en mi primera mascota, aún sabiendo que mis padres no lo aceptarían porque para mal de males a mi mama no le gustaban los animales y mucho menos los gatos. Curiosamente a ella mientras estaba embarazada de mi la había mordido un gato, y temía por mi salud debido a que ese gato estaba enfermo. Yo nací sana, entre lo que se puede llamar "sano" y amo a los gatos como si fueran parte de mi. Apenas comencé a leer me interese en los cuentos como el Gato con Botas (vale su redundancia) y en toda la historia egipcia en la cual la simple idea de la adoración divina hacia los gatos me asombro y cautivo. 

Mi primer gatito era callejero todo gris y muy educado para ser de la calle. Luego a lo largo de los años me daría cuenta que cada gato tiene su personalidad, y que deben por ende ser tratados de diferente manera aunque con el mismo cuidado. Este gato no duro mucho en mi casa, pero me hizo amar a los gatos mucho mas de lo que ya lo hacia. Y así, fui teniendo mascotas felinas, que se fueron alejando de mi por diferentes circunstancias. Ahora tengo un perro, lo quiero tanto como se puede querer a un animal pero no es lo mismo. Mi relación con el no es ni cercana a lo que fue con mis gatitos. Por ello cuando vi en el recorrido del bondi un cartel gigante de una Expogatos que se hacia el 27 y 28 de abril a unas cuantas cuadras de mi casa en el magnifico Hotel Bauen no pude evitar alistarme pagar los $22 de la entrada e ir con mi cámara a capturar a aquellos majestuosos animales que hicieron de mi vida mas alegre. La entrada según se aumento bastante desde la anterior expo, pase prácticamente toda la tarde del sábado recorriendo los pasillos entre jaulas con razas tan diferentes como hermosas. La mayoría eran profesionales premiados gatos de alta clase, solo se disponían a posar ante la cámara y con sus ojos profundos me miraban pidiendo una foto. Graciosos, mimosos, tiernos, serios, cada uno mostraba una mirada y forma diferente que los hacia únicos. En la mesa de la Asociación Felina habían jurados varios entre ellos un alemán que explicaba en ingles con un acento extraño. Todos los dueños compañeros de vida de estos felinos orgullosos de sus mascotas. Algunos los sacaron de su jaula y me permitieron fotografiarlos. Habian también stands con artículos para mascotas y uno de ellos vendía productos con obviamente tinte felino. Una jornada maravillosa que espero el año que viene se repita. 
































2 comentarios: