lunes, 9 de abril de 2012



"La existencia de la realidad es la cosa más misteriosa, más sublime y más surrealista que se dé."

Obviamente me dispondría a comenzar el blog con una frase de uno de los mayores genios del movimiento surrealista, mi ídolo e inspiración Salvador Dalí.  Esta una de sus frases me llevo a reflexionar hace unos cuantos meses a cerca de mi vida. Una vida apacible normal de estudio trabajo y vida social casi moderada. Una vida que llevaba sin problemas gracias a mi gran (e permito decir) talento de ver en cada cosa lo mejor que encuentro. Y en ello me puse a pensar, ¿en realidad veo lo mejor de cada cosa o es solo el imaginario que yo me propongo ante mi vista para sobrellevar lo irracional de este mundo y sus problemas que parecen sin solución? Acaso ¿veo el vaso medio lleno o imagino una taza enorme llena de un batido delicioso en medio del caribe? Mi realidad se había convertido hacia mucho tiempo ya en un lienzo en blanco en el cual trasportaba todo lo bueno que se me ocurriera (y por mas malo que fuese mi pensamiento) ante mis ojos como la verdad. La verdad de las verdades. Mis recuerdos así comenzaron a parecerse a los cuadros surrealistas. En un momento era un bondi y al segundo me encontraba encerrada entre un montón de peces que luchaban por salir de una pecera gigante. Me reía ante la imagen por lo bajo para que nadie lo notase. ¿Locura? Siempre todos tenemos un poco de ella, pero me ayudó a sobrellevar lo cotidiano. No obstante aún no entendía con exactitud esta sublime frase. Luego llego el día en que me dispuse a verme dentro del bondi sin imaginarme otra escena. Sin cambiar la realidad con trazos caricaturescos. Entonces y recién entonces lo comprendí. La realidad no necesita de un pincel y temperas. No requiere una nueva impresión o un foto-montaje para hacerla mas interesante o graciosa o irónica. La realidad esta ahí y para quien quiere ver (para los que se atrevan) se hallara en un mundo surrealista porque la realidad que conocemos o la que pensamos conocer no es perfecta ni necesariamente hermosa, como un cuadro de Dalí pero tiene sus detalles y en lo cotidiano podemos descubrir aquello que perdimos, sin saber que lo habíamos hecho. Y así mismo su existencia es un misterio y si nos ponemos a pensar todo lo que nos rodea lo es, nuestra propia existencia en si misma es la cosa mas surrealista que se dé. 



1 comentario:

  1. Muy bueno, sólo cuida tu ortografía un poco más.
    Suerte.

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